En un evento espacial que seguro nadie celebraría con marimba ni tamalitos, los astronautas de Artemis II rompieron un récord vieux de 56 años y bautizaron cráteres en la Luna, porque nada dice más "logro humano" que ponerle nombre a un pedazo de tierra que ni siquiera se puede visitar en VacacionesGT.

Superando la marca de Apollo 13 y viajando 248,655 millas lejos de la Tierra, esta tripulación no solo capturó imágenes del lado oculto de la Luna, que nuestros abuelos sólo veían en películas, sino que también nombraron un cráter "Integrity" y otro "Carroll", en honor a la esposa del comandante Reid Wiseman, mostrando que hasta en el espacio se puede mezclar récords con un poco de sentimentalismo.

Después de esta hazaña deportiva y sentimental, sólo queda que el Comité de la Unión Astronómica Internacional apruebe los nombres, porque en Guatemala a veces ni los diputados se ponen de acuerdo, pero allá en el espacio no se escapa ni un "veto" para estas cosas. Y como no hay Wi-Fi en la Luna, la fiesta queda pendiente para cuando viajemos por fin al satélite natural.

Fuente: The Verge