Sí tenemos ética. Sorprendente, lo sabemos.
Somos Nadie es sátira. Pero sátira con criterio, que no es lo mismo que sátira con impunidad.
De dónde vienen las noticias
Cada artículo parte de una noticia real, con fuente citada al final. No inventamos hechos. No sacamos datos de la nada. La base siempre es real; lo que hacemos es darle el tratamiento editorial que merece: exageración, ironía y el ángulo que los medios convencionales suelen evitar por cortesía institucional.
A quién apunta la sátira
Al que tomó la decisión. Siempre.
Si hay una noticia sobre un servicio público que falla, el blanco es quien lo administra o quien lo recortó, no la gente que lo necesita. Si hay una empresa que contamina, el blanco es la empresa, no el río. Si hay un político que miente, el blanco es el político, no el periodista que lo documentó.
Nunca satirizamos a quien protesta, sufre o simplemente reacciona ante algo que le hicieron. Eso no es humor, es patear a alguien mientras está en el suelo.
Lo que no hacemos
- No inventamos declaraciones textuales atribuidas a personas reales.
- No publicamos información que pueda dañar a personas privadas.
- No usamos el humor para humillar a individuos por lo que son, sino por lo que deciden hacer con el poder que tienen.
- No confundimos al lector haciéndole creer que algo ficticio es real. El aviso de sátira está en cada artículo.
Errores
Si algo que publicamos tiene un error factual —no satírico, sino un dato incorrecto sobre la realidad— escríbenos. Lo corregimos. No tenemos ego editorial que proteger; somos, literalmente, nadie.