Un hombre en California decidió aplicar la teoría económica más avanzada: el dinero no es real, pero la gasolina sí, y encima cuesta 55 dólares. En su particular esfuerzo por obtener combustible gratis, negó la existencia del dinero como método de pago, dejando a todos cuestionándose si le habían olvidado enseñar matemáticas o capitalismo en la escuela.

El suceso ocurrió en una gasolinera del sur de California, donde el hombre exigió gasolina sin pagar y según la policía, ignoró pacíficamente la realidad del efectivo y las tarjetas. Las autoridades, entrenadas para tratar con debates filosóficos callejeros, intentaron negociar, pero al no convencerlo, terminaron arrestándolo. Claro, si el dinero no es real, ¿pueden arrestarlo sin componer un presupuesto ficticio para la cárcel?

Esta escena irónica sucede en un estado donde el precio del galón de gasolina alcanza casi seis dólares, producto no solo de tensiones geopolíticas sino también de regulaciones fiscales estatales y el llamado dogma climático, que según algunos, añade un plus al costo de llenar el tanque. Mientras tanto, el hombre se aferra a sus convicciones monetarias como si fueran una fuente inagotable de combustible invisible.

Fuente: Prensa Libre