En Guatemala, si quieres gasolina barata, el Congreso decidió que mejor recortemos el presupuesto a ministerios importantes. Así, mientras tú llenas el tanque con subsidio, el Ministerio de Defensa y Comunicaciones sobreviven con lo que queda, porque parece que en esta historia el combustible sí, los ministerios no.

Para financiar un subsidio de emergencia que regale Q8 al diésel y Q5 a la gasolina, el Congreso sacó Q2 mil millones moviendo dinero de tres ministerios: Q550 millones de Comunicaciones, Q200 millones de Defensa y Q58 millones de Agricultura. Todo bien temporal, dicen, mientras el combustible sube, bajan los fondos para carreteras, seguridad y hasta para el campo.

Y por si fuera poco, esta transferencia milagrosa viene con controles cruzados entre la SAT y el Ministerio de Energía y Minas, para que nadie se pierda en los números de "apoyo social temporal", mientras los transportistas y ciudadanos solo esperan que esta póliza de gastos haga magia y no se acabe antes de los 90 días. Porque en Guatemala, arreglar un problema con dinero prestado es arte de magia nacional.

Fuente: Prensa Libre