En la USAC, parece que las elecciones son como un partido de fútbol donde el equipo local también es árbitro, tiene la pelota y decide cuántos goles cuentan. Walter Mazariegos, el actual rector, está en modo "re-reelección" gracias a una astucia que haría sonrojar a cualquier mago: anular los votos que no le gustan. Eso sí, todo legal... según el Consejo Superior Universitario (CSU), que se ha convertido en el gremio de la eliminación selectiva de cuerpos electorales para dejar camino libre a la continuidad del mandamás.
El juego democrático mostró que la oposición ganaba en 21 de 34 cuerpos electorales, pero el CSU que suena más a guarida de aliados de Mazariegos, solo certificó la participación de dos equipos contrarios. Mientras tanto, el rector, que tiene doble voto, ha visto como crecen sus cuerpos electorales acreditados. Una movida que, aunque envuelta en tecnicismos legales y dictámenes, huele más a ajedrez político que a verdadera elección universitaria.
La estrategia oficinal es tan sutil como evidente: anular cuerpos electorales rivales con el argumento de "fallas" para poder seguir sin interrupciones cuatro años más en la rectoría. La oposición, agrupada en Usac Dignidad y Resistencia, ya puso el grito en la Corte de Constitucionalidad demandando retrasar la votación para garantizar la verdadera participación, mientras el reloj del CSU corre con la rapidez del gato escondiendo las galletas.
Fuente: Prensa Libre