Si pensabas que hacer fila en la Municipalidad era tu peor pesadilla administrativa, la Digecam decidió subir el nivel organizando un evento especial de desorden y misterio en Zona 5, donde madrugar no garantiza ni siquiera entender qué sigue en el trámite para reponer licencias tras el famoso “hackeo sorpresa”.

El ciberataque del 7 de abril no solo dejó expuestos los secretos de la base de datos de armas y usuarios, sino que también tiró el portal web por varias horas, dejando a los usuarios con la innovadora tarea de cambiar contraseñas y presentarse sin fecha clara a la sede para reclamar ese carné que antes parecía sencillo. Más de 21 mil usuarios vieron cómo su información quedó más vulnerable que nunca, mientras el personal luchaba para dar instrucciones claras, lo que convirtió la atención en un episodio chapín de “¿y ahora qué hago?”.

El Ministerio de Defensa confirmó que, para solucionar el embrollo, los afectados deben presentar su DPI y licencia, sin necesidad de llevar el arma (una tranquilidad en medio del caos, porque ya imaginarse la fila con armas en mano era para otra sitcom). Y mientras la página sigue en mantenimiento, la pregunta del millón es: ¿qué tan robustas son las defensas digitales en un país donde los ataques duran horas y la solución es convocar a la gente a la vieja usanza: cara a cara y con paciencia de santo?

Fuente: Prensa Libre