En Guatemala, la Dirección General de Control de Armas y Municiones, o Digecam, ofreció un nuevo tipo de "servicio al usuario": un hackeo VIP que duró 13 horas exactas, lo suficiente para que hackers se tomaran un cafecito y se llevaran 30GB de datos. ¡Qué generosidad digital! Aparentemente, la seguridad fue tan eficiente como un candado de plástico en la puerta del Ministerio de Defensa.
El incidente comenzó con un ataque DDoS a las 3 de la mañana, porque los hackers sí tienen buen gusto por la madrugada. Luego, sacaron credenciales y usaron bots para copiar bases completas: 21,700 usuarios, 62,000 armas y más certificados PDF de los que pueden contar. Mientras, las autoridades aseguraban que la información era pública y no sensible, como si dejar las llaves de la casa en la mesa fuera solo un malentendido.
Para evitar dramas, las licencias comprometidas serán anuladas y se emitirán nuevas gratis, como si cambiar de contraseña fuera una fiesta donde todos están invitados, mientras se recomienda a los usuarios no repetir sus contraseñas porque alguien ya las tiene con sello de "auténtico hackeo chapín". En resumen, Digecam nos recordó que, en guate, la seguridad digital a veces es un meme viral en construcción.
Fuente: Prensa Libre