En Guatemala, el Ministerio de la Defensa Nacional hizo lo que mejor sabe hacer: sacar un protocolo para cada ocasión, incluso cuando sus propias bases de datos de control de armas parecen agujeros negros perfectos para hackers.

Este domingo, tras un ciberataque al DIGECAM, el Mindef anunció con gran pompa nuevas medidas y un canal de atención para usuarios — porque nada dice 'confianza' como ofrecerte un protocolo que nadie entiende y un canal que no sabemos aún si responde o te pone en espera eternamente.

Mientras la población espera saber dónde y cómo ocurrió el hackeo, el Mindef promete “preservar el orden” y “evitar contratiempos”, lo que en lenguaje chapín puede traducirse como: "por favor no llamen para quejarnos, ya estamos ocupados activando protocolos infinitos". Por supuesto, el compromiso con la seguridad y transparencia nunca falta en el comunicado oficial, porque en Guatemala lo primero es la forma, aunque el fondo haga agua.

Fuente: Prensa Libre