¿Quién dijo que para tener un Picasso en la sala hay que hipotecar la casa? En París, una obra del genial español viajó de los museos ¡a la mano de cualquiera con 117 euros en el bolsillo! Parece que la fórmula para financiar la investigación del Alzheimer ahora incluye pincelazos de locura y suerte.
La obra "Tête de Femme", pintada por Picasso en 1941 en su estudio parisino —el mismo donde nació el "Guernica"—, se rifó con boletos de cien euros cada uno. De 120 mil boletos vendidos, uno solo se llevó un cuadro valorado en más de un millón de dólares, mientras los organizadores destinan los fondos a una noble causa. Mientras el ganador, atónito, dudaba si era una estafa, la realidad es que en vez de poner un solo precio, se puso uno colectivo: ¡120,000 personas pagando para una sola caja de sorpresas!
Esta locura organizada por la casa Christie’s no es la primera; las anteriores rifas apoyaron la preservación de la ciudad histórica de Tiro y programas de agua en África. El nieto de Picasso, obsesionado con el valor de la obra, no se quejó: sabe que su abuelo habría aprobado esta extravagancia, pues siempre fue un pionero. El ganador ahora medita si guardar la obra en casa o en la bóveda, justo donde se guardan los sueños (y las dudas) del surrealismo financiero.
Fuente: Prensa Libre