Si en Guatemala buscas a alguien para dirigir el Ministerio Público, parece que la calificación viene con el plus añadido de hacer malabares matemáticos. La comisión postuladora empezó con un corte estricto y terminó rebajando la nota para lograr al menos a una docena de candidatos, porque no ponerle suficiente puntaje a los aspirantes parecía poco chapín incluso para ellos.
De los 48 abogados aventureros que se apuntaron para ser fiscal general, solo nueve lograron pasar la prueba con nota original, así que la comisión, liderada por Claudia Paredes y Alicia Franco, decidió que poner la barra alta no era opción y bajaron la nota a menos de 75 puntos. Eso sí, ¡a nadie le avisaron que el concurso se convirtió en un "casting de emergencia"! El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, curiosamente se llevó una nota no elegible de menos de 42 puntos, cerrando puertas con el apoyo clave de algunos rectores universitarios.
Entre aplazados y sospechas, el proceso que debía ser sencillo se puso lleno de drama, reprogramaciones y debates. Los aspirantes se aprietan los cinturones porque el 20 de abril saldrá la lista final — antes estaba el 17, pero aquí ni los calendarios se salvan de la chapinada—. Mientras tanto, el presidente tendrá el honor de decidir quién será el próximo fiscal general, probablemente entre un círculo más pequeño pero más intenso de candidatos "rebajados" y aprobados a última hora por un grupo de poder judicial y académico bien compinchado.
Fuente: Prensa Libre