En el estadio Pensativo, las torres de iluminación decidieron que era hora de un descanso prolongado justo cuando iba a comenzar el clásico entre Antigua GFC y Municipal, dejando a todos preguntándose si la oscuridad era parte de una nueva estrategia para aumentar la emoción del partido o simplemente un apagón inesperado.
El juego programado para las 7:00 PM se retrasó más de una hora porque las torres de luz sufrieron una falla eléctrica que ningún técnico pudo resolver rápido, dejando a jugadores y aficionados a mitad de calentamiento y sumergidos en una inesperada noche oscura. La empresa eléctrica tuvo que ser llamada, mientras la esperanza se medía en segundos sin brillo.
La interrupción no solo tardó, sino que también puso a prueba la paciencia de todos, en un escenario que parecía sacado de una película de suspenso; en Guatemala, donde ciertos servicios eléctricos ya tienen fama de hacerse esperar, este incidente fue solo un recordatorio más para el Clausura 2026 de que a veces no es el balón el que rueda, sino la incertidumbre.
Fuente: Prensa Libre