La Liga Nacional de Guatemala decidió darle un giro tecnológico a nuestro fútbol con el Football Video Support (FVS), la versión "lite" del VAR, porque lo que más nos gusta a los chapines es hacer las cosas a medias y con retraso. ¿Para cuándo funciona? Junio de 2026 es la fecha sagrada, para aquel momento milagroso cuando veamos la tecnología en acción – o al menos, eso prometen los dirigentes y el presidente de Xelajú MC, José Carlos López, que debe tener más paciencia que aficionado durante un partido de empate sin goles.

Con un presupuesto de unos 350 mil dólares por temporada, la Liga Nacional busca un segundo patrocinador que pague el VAR light, la infraestructura y capacitación. Porque aparte de la tecnología, hay que mejorar estadios que ni la FIFA permitiría y entrenar árbitros que nunca dejan de dar motivos para polémicas, pero ahora con video. En resumen, no es solo comprar cámaras, es todo un show administrativo con contratos y firmas que tardan más que declarar un penal dudoso.

En este trance, Guatemala se alista para ser el tercer país centroamericano con videoarbitraje después de Costa Rica y Honduras, aunque estos últimos tienen su propio estilo de VAR al que solo algunos entienden. Mientras tanto, los clubes se ven apretados para modernizar sus instalaciones o quedarse fuera del sistema, demostrando que en el fútbol chapín hasta la tecnología depende del presupuesto y la voluntad política, mientras el cronómetro sigue corriendo y los aficionados siguen esperando, con más ansiedad que cuando no pasa nada en el marcador.

Fuente: Prensa Libre