En la Usac se está viviendo la versión chapina de "¿Dónde está Wally?", pero con el rector Walter Mazariegos: desaparece el finiquito y aparece la reelección. Entre denuncias que vuelan más que los tamalitos en las ferias, el asunto se ha convertido en un espectáculo con más vueltas que una rueda de totopostes.
El presidente Bernardo Arévalo, desde Retalhuleu, ha hecho un llamado urgente a las cortes para que desempolven los expedientes y metan mano a las denuncias sobre la elección del rector. Según él, hay una lista larga de irregularidades que “empañan” la legitimidad del proceso, pero los órganos de justicia parecen estar jugando al escondite con el caso. Mientras tanto, Mazariegos sigue en la rectoría como si esta novela fuera una simple telenovela de fin de semana.
Resulta que la elección se realizó en un lujoso hotel de Antigua, con ambiente más exclusivo que boda de famosos, y con secretos jurídicos que ni el mejor detective chapín podría descifrar. No solo eso, hay una denuncia penal por un elector que propuso a Mazariegos como único candidato, sin competencia, lo que ha dejado a más de uno rascándose la cabeza. Y para rematar, la Policía Nacional tiene la misión de mantener la calma ante cualquier intento de protesta sancarlista, como si el verdadero misterio fuera cómo mantener el silencio en la Usac.
Fuente: Prensa Libre