En la Usac, las elecciones no son para cambiar, sino para mantener a quien ya prendió la silla: Walter Mazariegos. Tan firme está que el CSU decidió darle otro capítulo en su saga universitaria, porque para qué irse si la vacante viene con pase libre y sin discusión ni filtros que valgan.
Con 22 votos a favor, 9 en contra y 2 abstenciones, el CSU aprobó la reelección de Mazariegos para el período 2026-2030, mientras rechaza cualquier recurso de revisión o nulidad que ose cuestionar el reinado. Como quien dice, legalmente inapelable según la Dirección de Asuntos Jurídicos... aunque la manifestación y el fraude electoral le sigan dando tortícolis al campus central y otras sedes.
El problema no es que falten electores, sino que el Consejo Superior Universitario decidió hacer malabares con las cifras y reducir quórums para que la fiesta no pare. Con un baile de ausencias, expulsiones y anulaciones, la democracia universitaria parece más un espectáculo de circo donde el protagonista es un rector que no quiere soltar el micrófono.
Fuente: Prensa Libre